Ciencias-agropecuaria
Energía piramidal contra enfermedad de abejas
por Adolfo Silva Silva


Camagüey, 5 ene (AIN (AGENCIA DE INFORMACIÓN NACIONAL)) Investigadores camagüeyanos afirman que la energía piramidal, utilizada por los egipcios en la antigüedad, elimina también el hongo ascoferosis, una de las afecciones más nocivas en la abeja Apis mellífera.
Una experiencia en vigor en esta provincia revela la efectividad del citado medio para neutralizar la enfermedad, acerca de la cual no hay ningún enfrentamiento terapéutico en la abundante bibliografía internacional consultada por los referidos especialistas.
La veterinaria e ingeniera pecuaria Elena de Varona declaró a la AIN que el tratamiento, utilizado en apiarios de cinco municipios, demuestra la validez de un recurso económico y viable para combatir un problema de elevada lesividad mundial en la apicultura.
El método consiste en aplicar, sobre cada colmena infestada y sin tapa, una pirámide de base cuadrada, de cualquier material, excepto ferromagnético, y con una de las caras orientadas hacia el norte magnético.
Según se presume, la acción bacteriostática la causa la entrada de diferentes fuerzas en la pirámide, como la energía biocósmica, lo que provoca frentes de ondas electromagnéticas capaces de influir en el ritmo del movimiento molecular de la materia. En la mayoría de las colmenas tratadas la terapia surtió efecto tras sesiones de 50 minutos cada día durante cuatro jornadas.
El ascoferosis genera altos índices de mortalidad y de merma del rendimiento de miel en las poblaciones de Apis mellífera.
La energía piramidal tiene igualmente empleo, entre otros objetivos, con fines analgésicos, antinflamatorios y de relajamiento muscular, y su promotor en la época contemporánea fue en el siglo XX el francés Antoine Bovis.
ACLARACIÓN: Nuestra recomendación es aplicar la pirámide de modo que coincidan la base de la pirámide con la base de la colmena. Cabe destacar que la anti-pirámide produce en cuanto a eliminación de hongos y bacterias deletéreas, efectos similares a la pirámide propiamente dicha, según experimentos realizados en 1990, pero el exceso de iones positivos en la zona de anti-pirámide (abajo y encima de la estructura piramidal física), podría tener efectos no deseados, mientras que en la pirámide abarcante, esos efectos secundarios no existen.