EFECTO RELAJANTE DE LA PIRÁMIDE
El efecto de relajación
nerviosa y muscular que produce una pirámide bien construida e instalada,
se debe principalmente a dos fenómenos:
1) Que el sistema nervioso, al tener su materia atómica y molecular bien
estructurada por el efecto físico de tensioactivación, permite
una mejor circulación de la energía eléctrico-nerviosa,
evitando así acumulación electrostática en las células
que lo componen. La mayor parte de la "tensión nerviosa" (nerviosismo,
alteración histérica y todos los desagrados del "estar nervioso")
en su etiología fisiológica, corresponden a una acumulación
desordenada de electrostática en las células que componen el sistema
nervioso, ya sea en sus partes centrales como las periféricas. De hecho,
que exista una acumulación superior a los pequeñísimos
niveles propios de la estructura del sistema nervioso, ya es un problema, porque
la energía eléctrica debe circular cada vez que se produce en
dicho sistema, no acumularse.
La tensión acumulada en el sistema nervioso central suele ser causa de
problemas muy graves, mientras que la acumulación electrostática
en el sistema nervioso periférico es menos grave pero más sintomática,
se manifiesta más como dolores y malestar localizado. Mientras que el
sistema nervioso periférico se estimula y mejora con masajes, la acumulación
electromagnética del sistema nervioso central apenas puede mejorar con
masajes, siendo más adecuada la acupuntura.
Sin embargo, el efecto de la pirámide se produce en toda la materia del
cuerpo, por lo tanto llega a las zonas más profundas, dentro del cerebro,
en los huesos y hasta las células más centrales de la médula.
El desbloqueo que produce la pirámide es efecto de la reestructuración
atómica y molecular, por lo tanto se produce lentamente, demorando minutos
u horas. No es tan rápido como la estimulación por acupuntura,
pero es más profundo, completo y dura mucho más.
2) La relajación o tensión de la masa muscular está por lo general, directamente ligada a la actividad y estado del sistema nervioso. El sistema nervioso periférico está inextricablemente unido al muscular. Las terminales nerviosas están dispersas por toda la masa muscular y terminan a micrones de la superficie de la piel, de modo que su reordenamiento molecular y consecuente armonización celular, dará lugar a una profunda relajación muscular. Pero hay que tener en cuenta que el mismo fenómeno ocurre al mismo tiempo en la masa muscular, liberándola también de tensiones o -mejor dicho- equilibrándolas para un correcto funcionamiento orgánico, así que no hay ningún misterio en la rápida relajación que se produce en todo el organismo.
Es interesante observar que la energía piramidal (o efecto piramidal, como se ha dictaminado en Cuba para evitar suspicacias de algunos físicos echados lingüistas), produce el mayor número de efectos terapéuticos simultáneos conocidos, porque -como explicamos antes- su función se debe a la tensioactivación cuántica, atómica y molecular. Las subpartículas (cuánticas) producen completitud cuántica en los átomos, y los átomos son despojados de las subpartículas que no estén en perfecto orden gravitacional respecto a las demás. Estos átomos tensioactivados a partir de completitud y ordenamiento selectivo de sus componentes cuánticos, hacen que las moléculas que componen sean mucho más difíciles de romper, al tiempo que se fortalecen por el mismo motivo los enlaces intermoleculares. Sumado a la eliminación de radicales libres que realiza el campo piramidal, tenemos como efecto que las moléculas orgánicas ya no son tan fáciles de oxidar ni romper. Pero sintetizando la causa del efecto relajante de la pirámide, digamos que es la tensioactivación cuántica, atómica y molecular, que impide la acumulación electroestática en el cuerpo.