ALGUNAS PREGUNTAS HABITUALES SOBRE
ASPECTOS CIENTÍFICOS
¿ Cómo puedo medir
la energía de la pirámide y con qué equipo ?
¿ Cómo pueden comprobarse los efectos piramidales ? En
el programa de Navidad del 2007 de Iker Jimenez, se presentó
el resultado de los experimentos dirigidos por Alberto Granados en el
propio plató.
Las pruebas de medición más terminantes e indiscutibles
están en la cuestión terapéutica...
Las dejo para el final de este artículo ;-))
Medir la energía de una pirámide no es fácil desde
el punto de vista cuantitativo ni ha sido fácil llegar a las
conclusiones y comprobaciones necesarias para poder manejar el tema,
por que ha requerido el trabajo de un laboratorio básico de varias
pirámides de entre 2 y 6 metros de lado, contando con material
para realizar estudios subatómicos. El equipo estuvo compuesto
humanamente por dos físicos y un matemático, más
un equipo periférico de biólogos, médicos, bioquímicos,
analistas de materiales, etc..
Este conjunto multidisciplinario, que tuve el honor de dirigir durante
seis años, determinó las causas de la función piramidal
a nivel de subpartículas, como colector, acumulador y procesador
de diferentes tipos de energía, cuya resultante es el aumento
de la tasa vibratoria. No es nada barato, costó una pequeña
fortuna y no dispongo actualmente de aquel equipo ni del aparaterío
que disponíamos. No obstante, hay muchas pruebas que no precisan
laboratorio complejo. Algunas son casi "caseras".
Una prueba efectiva consiste en hacer que midan la energía tres
o cuatro geobiólogos en forma independiente. Ello le demostrará
dos cosas: La energía de la pirámide y la eficiencia de
la radiestesia.
Mediante el uso de las técnicas de radiestesia, aplicadas principalmente
en geobiología, se determina el potencial energético promedio,
que se mide en "Angstroms" o Unidades de Bovis, aunque yo
usaba otro modo propio por que a ésta no la conocía en
aquella época. Actualmente uso la de Bovis por que es más
conocida, aunque con algunos arreglos personales para obtener otras
variantes, como factores cualitativos, no sólo una cifra oscilatoria
de la energía orgónica. No hay aún mucha bibliografía
en español sobre esta modalidad de medición, pero sí
la hay abundante en inglés, francés y alemán.
Hablando de pirámides de aluminio, alcanzamos niveles que van
desde los 9.000 a los 11.000 Angstroms en pirámides "suaves",
inexactamente orientadas o instaladas en sitios con mucha humedad; de
11.000 a 13.000 Angstroms en pirámides más normalitas,
y desde 13.000 a 18.000 en las que funcionan a tope (sitios secos, bien
ventilados y bien orientadas). Una pirámide de aluminio de caras
cerradas y bien instalada puede pasar de los 23.000 Angstroms, según
el momento en que se haga la medición, porque es más propensa
a ser afectada por las tormentas magnéticas y la humedad ambiente,
que una pirámide estructurar. Estas últimas, abiertas
pero con suficiente superficie y masa, son mucho más estables
(Hasta aquí, hablo sólo de las de aluminio).
Las de madera raramente alcanzan los 13.000 Angstroms, pero si están
bien hechas, no bajarán de 9.000. Depende de la calidad de la
madera y del hidrofugado que se le haga.
NOTA: Algunos geobiólogos poco informados suponen que esta alta
de unidad de Bovis puede representar un riesgo para la salud, pero es
por puro desconocimiento que confunden "intensidad" con "calidad".
En pirámides de materiales paragméticos, como en sitios
naturales donde abundan éstos (cuarzo, madera, agua, etc.) es
posible encontrar puntos donde se alcanzan esas tasas de energía,
siendo -como en nuestras pirámides- geoterapéuticos, no
"geopáticos". La diferencia entre ambas cosas la determinan:
1) La intensidad, forma y calidad de los campos magnéticos.
2) La oscilación atómica de los componentes o causantes
de dicho campo.
3) El carácter del mismo. No es igual un campo producirdo por
material paramagnético, que uno ferromagnético
o uno diamagnético.
Las geopatías de los lugares naturales o de los edificios, son
formadas por la alta concentración de materiales ferro y diamagnéticos,
mientras que el carácter curativo de otros lugares y construcciones
(menhires, pirámides y bóvedas) está dado por la
profusión de material paramagnético, aparte de la forma
y otras características del campo.
Para medir su funcionamiento con técnicas más "materialistas",
dejando de lado la sensibilidad personal del geobiólogo, se pueden
hacer pruebas de varias maneras que veremos a continuación. Sin
embargo, dormir en una Cama Piramidal es la mejor y más completa
comprobación de los efectos.