EFECTO BACTERIOSTÁTICO DE LAS PIRÁMIDES
Si bien la pirámide no
es la tan buscada Panacea, es lo más parecido que hemos hallado, debido
a la gran cantidad de enfermedades que cura y una mayor cantidad de dolencias
que previene. Es en las más pequeñas estructuras conocidas de
nuestro Universo: Las partículas subatómicas; así como
es en los efectos físicos de la armonización de campos magnéticos,
donde encontramos las causas de los fenómenos biológicos que apreciamos
en las pirámides.
Los fenómenos físicos causantes del poder bacteriostático
de la pirámide, son un conjunto y no un único factor, pero la
resultante es una atmósfera donde todo tiende a ordenarse según
las tensiones magnéticas naturales de cada átomo, por lo tanto
cabe el mismo efecto en el orden de las moléculas, lo que en gran medida
impide que se produzcan putrefacciones.
El barrido de partículas no relacionadas y de radicales libres reduce
la oxidación en general, hay menos lisis celular y bacteriana, por lo
tanto se reduce enormemente la cantidad de material génico suelto, enzimas
y protobios. Estos microbios y entes orgánicos son los formadores de
virus, que en la pirámide prácticamente dejan de existir o no
se dan las condiciones para que prosperen ni se asocien con el material génico
de nuestras células.
Donde no hay entropía material (putrefacción) la descomposición
digestiva y todos los procesos metabólicos se efectúan dentro
del orden más natural y libre de infecciones, de modo que las bacterias
se extinguen por que no pueden alimentarse. Igual hemos observado que ni siquiera
se dan en la pirámide, las condiciones para su reproducción, ya
que dicha actividad está ligada a un modo de percepción de las
entidades orgánicas, de cuándo pueden o no asegurar la alimentación
de su prole.
Las bacterias saprófitas y parásitas no son directamente destruidas,
sino que mueren de hambre. Pero las bacterias simbióticas (las que producen
la digestión en los intestinos, etc.), no sufren en absoluto. Por el
contrario, su actividad se efectúa más armónicamente, al
desaparecer las bacterias infecciosas.
La cantidad de fagos simbióticos y anticuerpos se reduce espontáneamente
por la escasa incidencia de ataque microbiológico, pero sin embargo la
capacidad de reacción del sistema inmunitario es mucho mayor, debido
justamente a que no existe un permanente desgaste vital, ni muchos frentes de
combate entre antígenos e invasores.
Como es lógico, un efecto bacteriostático que no está determinado
por causantes químicos, es una garantía de salubridad respecto
a miles de dolencias de etiología bacteriana que es casi imposible sufrir
para quien vive o al menos duerme en una pirámide. A tal punto que los
usuarios que dormimos desde hace varios años en pirámides, hemos
olvidado lo que es un resfriado o una gripe.
Algunas disfunciones severas y circunstanciales como puede ser una gran herida
con intromisión bactariana abundante, o el extreñimiento intestinal,
producen reacciones orgánicas curiosas pero son superadas muy rápidamente.
En esos casos se debe alargar el tiempo de permanencia en la pirámide,
lo que ayudará a cualquier terapia acelerando el restablecimiento de
la salud.
La Antipirámide, en cambio, si bien es bacteriostática, tiene un grado de bactericida (mata o anula el desarrollo de cualquier tipo de bacteria), por eso mientras la pirámide puede usarse sin constraindicaciones, la Antipirámide sólo debe ser usada por veterinarios, médicos y terapeutas.
| PIRAMICASA.COM |
La pirámide es el mejor remedio para la gripe y para las enfermedades reumáticas, imposible de contraerlas para quienes duermen o viven dentro de una pirámide bien construida.