PROPIEDAD ANTIINLAMATORIA DE LAS PIRÁMIDES

La inflamación se produce por la rotura de vasos capilares, por la acumulación desordenada de líquidos orgánicos, por obstrucción de conductos (venas, arterias o cualquier otro conducto del organismo) y por la afluencia al epicentro de un trauma o una infección, de diversos componentes de la sangre. La mayor parte de las inflamaciones por obstrucción causan disfunciones muy graves y deben atenderse de urgencia, pero la inflamación producida -por ejemplo- a causa de una esguince, de un golpe o de una herida externa, puede reducirse muy rápidamente mediante el uso de pirámides, en su modalidad pirámide propiamente dicha (Permanecer o poner el miembro afectado DENTRO de la pirámide) o bien mediante antipirámide, es decir usando el campo que se forma debajo del plano de la base. Ver diferencia entre pirámide y antipirámide.

Las personas que dormimos dentro de una pirámide no somos Superman ni mucho menos, pero cuando nos lastimamos, aunque no dejamos de curarnos como corresponde, tenemos un nivel de riesgo de infección insignificante. Las pirámides han demostrado un poderoso efecto antigripal, siendo casi imposible engriparse para quienes dormimos en ellas, de modo que como antiinflamatorio queda claro su papel y efectividad.
Los esguinces de tobillo -producidos por pisar mal, torciendo el pie, con desgarro de ligamentos y a veces desubicación de los huesos- apenas presentan inflamación en un primer momento, desapareciendo todo síntoma en pocas horas. En casos muy graves de esguinces con desacomodo de huesos, pues hay que acomodarlos y nada mejor que un osteópata para hacerlo. Pero no existiendo ese extremo, en cualquier esguince sólo se hace necesario uno o dos días de reposo con tratamiento piramidal; el cuerpo sólo requiere mantenerse hidratando y descansando para que -sin dejar de hacer vida normal-, podamos recuperarnos totalmente.
El poder antiinflamatorio de la pirámide evitará la hinchazón normal en aproximadamente un 80 % durante la primera hora, el 95 % después, pero además, no presenta los efectos secundarios de los antiinflamatorios químicos (que son sumamente dañinos para el aparato digestivo).
Quienes dormimos en pirámides hemos tenido experiencias de esguinces y similares en viajes, que no han presentado la habitual inflamación, incluso ocurridas hasta tras 17 días de no dormir en la pirámide. En Cuba, la mayoría de los hospitales tratan al esguinzado con antipirámide, siendo necesarios sólo dos días de ingreso o reposo en casa, con sesiones de 50 minutos cada dos horas de intervalo, evitando el uso de antibióticos, desinflamatorios, corticoides, etc. Incluso, si el paciente hace el reposo prescrito, no existe necesidad de escayolado (enyesado).

La desinflamación por energía piramidal se produce porque:
a) Se están acomodando las células y multiplicándose más rápidamente para completar el molde orgánico, merced a que tienen moléculas más fuertes. Es decir que el poder desinflamatorio se combina con el poder cicatrizante.
b) Se hace imposible el medrar de bacterias infecciosas (siempre al acecho en cualquier herida interna o externa), ya que la putrefacción es imposible en la pirámide y cualquier cuerpo expuesto largo tiempo en ella. Las bacterias infecciosas sólo pueden atacar donde es posible la putrefacción y -por ejemplo- en una esguince, la putrefacción se produce a niveles microscópicos, pero suficientes para que las bacterias oportunistas puedan comer y multiplicarse, aumentando dicha putrefacción, que luego se transforma en infección evidente y hasta en gangrena o septicemia.
c) La mayor solvencia del agua corporal facilita la circulación de todos los líquidos, por lo tanto también la afluencia de sangre nueva que nutrirá a las nuevas células. Esto evita la acumulación de líquidos en el sitio de la lesión, lo que sumado a la ausencia de infección de bacteriana, se traduce en reducción de la inflamación a los niveles propios de una zona en recuperación celular.

Como es lógico, considerando las propiedades bacteriostáticas y miorelajantes, además de la relajación integral del sistema nervioso, la pirámide aporta una consecuencia en cualquier tipo de terapias, que hace innecesaria la administración de antiinflamatorios químicos.
En situaciones dolorosas diversas en que están implicados aisladamente o en forma combinada cualquiera de los sistemas y órganos, desde las odontalgias hasta las esguinces de tobillo o procesos reumáticos, las causas de la inflamación son:

1) Irritación y/o lesión: Los líquidos orgánicos (no sólo la sangre) desbordan de sus cauces y localizaciones normales, produciendo el embalsamiento, la dilatación anormal de la parte afectada.

2) Infección: Casi siempre, causada o no por irritación, existe un oportunismo por parte de bacterias y otros microbios -cuando no son la causa directa de la inflamación- que aprovechan la ruptura de las membranas y tejidos orgánicos, así como la situación de debilidad de las células directamente lesionadas. Ello redunda en un mayor desbordamiento de los líquidos, lo que a su vez se complica con un mayor espacio desordenado en el cuerpo, facilitando mayores ataques microbianos.
La necesidad de desinflamar la zona, por lo tanto, se hace urgente en casi todos los tratamientos, no sólo para mitigar el dolor, sino para detener en lo posible la septicemia. Además de los antibióticos, la alopatía administra potentes desinflamatorios químicos que producen la relajación muscular y nerviosa a costa de serios daños en la mucosa estomacal y en la flora intestinal, incluso cuando la administración es por inyección intramuscular.

Con las pirámides, usando su interior en pernoctación habitual (Piramicamas normales) o usando la antipirámide (sólo médicos y terapeutas) conseguimos anular las infecciones bacterianas, reordenar molecularmente los líquidos y relajar músculos y nervios, sin necesidad de ataques químicos. No descartamos el uso de la alopatía para muchos casos, o como refuerzo de una terapia de urgencia, pero a tal punto es efectivo el tratamiento piramidal que -por ejemplo- es absolutamente innecesario escayolar una esguince o aplicar antibióticos orales o inyectados en la gran mayoría de las heridas.

Profundizar más en el tema, requeriría pasar a explicaciones físicas, especialmente en el terreno cuántico, en relación a la microbiología. Recomendamos los libros del español Dr. Fernando Chacón Mejías a quienes deseen profundizar en factores etiológicos, así como "Revolución Terapéutica de las Pirámides".

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Pirámides terapéuticas, el mejor preventivo contra la gripe. Los remedios contra la gripe son ineficaces y las vacunas entrañan más peligros que soluciones. Las pirámides no dañan el sistema inmune, lo refuerzan. Las pirámides previenen la gripe de cualquier clase. Tanto la gripe aviar como la porcina o la influenza pueden tratarse con pirámides.